Contadores Públicos — UBA

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Ayudamos a monotributistas, autónomos y emprendedores a estar en regla, pagar lo justo y crecer sin miedo al fisco.

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El equipo

Quiénes somos

Dos contadores que creen que entender tus finanzas no tiene que ser difícil.

Morena Miscio
Contadora Pública (UBA)
CPCECABA T 433 F 31 // CPCEPBA T 175 F 230 45641/1

Contadora Pública con 13 años de trayectoria asesorando a emprendedores, pequeñas y medianas empresas. Especialista en Monotributo y gestión ante ARCA, combino mi labor en el ámbito privado con la docencia de impuestos a nivel municipal. Mi enfoque se basa en la actualización técnica permanente para transformar la complejidad fiscal en soluciones claras y ordenadas para el crecimiento empresarial.

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Ramiro Novoa
Contador Público (UBA)
CPCECABA T 438 F 227

Contador Público especializado en contabilidad, impuestos y asesoramiento financiero para emprendedores, profesionales y sociedades. Con más de 15 años de experiencia en el sector privado y más de 5 años de trayectoria independiente, combino visión contable, análisis financiero y experiencia práctica para ayudar a cada cliente a crecer con orden y claridad.

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Lo que hacemos

Nuestros servicios

Soluciones concretas para cada etapa de tu actividad.

01
Monotributo

Alta, baja, recategorizaciones y seguimiento. Evitá multas y pagá lo justo.

Régimen Simplificado
02
Autónomos

Aportes, declaraciones juradas y optimización fiscal.

Régimen General
03
Sociedades

Constitución, contabilidad, balances y todo lo que necesita tu empresa.

SRL, SA y otros tipos societarios
04
Ingresos Brutos

Alta, declaraciones mensuales y liquidación en las jurisdicciones correspondientes.

Comercios, profesionales y empresas
05
Sueldos

Liquidación de haberes, aportes patronales, altas y bajas en ARCA.

Empleadores con personal en relación de dependencia
06
Contabilidad

Registros contables, estados financieros y reportes periódicos.

Pymes y empresas en crecimiento
07
Emprendedores

¿Arrancás? Te guiamos desde cero: qué figura usar, cómo facturar y crecer.

Nuevos emprendedores y startups
08
Finanzas Personales

Presupuesto, ahorro e inversión. Ordená tu plata y construí patrimonio.

Quienes quieren mejorar su situación financiera
09
Fiscalizaciones ARCA

Resolución de inspecciones, intimaciones y regularización ante entes reguladores.

Contribuyentes con notificaciones pendientes
10
Certificaciones

Certificaciones contables para alquileres, créditos y trámites bancarios.

Personas y empresas que requieren respaldo profesional
11
Bienes Personales

Liquidación anual del impuesto, valuación de bienes y presentación ante ARCA.

Personas físicas con patrimonio a declarar
12
¿Otra consulta?

Si no encontrás lo que buscás acá, no dudes en preguntarnos. Seguro podemos ayudarte.

Cualquier situación contable o impositiva
Por qué elegirnos

Nuestra propuesta

No somos un estudio más. Somos el equipo que te acompaña de verdad.

"Ordenar tus finanzas es el primer paso para crecer."
Contenido

Blog & recursos

Todo lo que necesitás saber para manejar mejor tu situación fiscal.

Emprendedores
El error que está descapitalizando tu emprendimiento (y probablemente no lo estás viendo)

Hay un patrón que se repite casi sin excepción entre emprendedores: mezclar las finanzas personales con las del negocio. Y ese error silencioso es uno de los más caros.

Impuestos
El dinero que creés que es tuyo (pero no lo es)

Cobrás un trabajo, entra la plata y por un momento todo ese número es tuyo. Spoiler: no lo es. Una parte ya tiene dueño, y no sos vos.

Finanzas personales
La importancia de las finanzas personales

Pensá en dos personas que ganan exactamente lo mismo. A una le alcanza, ahorra algo y duerme tranquila. La otra vive justa. Mismo ingreso. Dos vidas completamente distintas.

Preguntas frecuentes

Todo lo que querés saber

Sí, 100% online. Podés contratarnos desde cualquier parte del país. Nos comunicamos por WhatsApp, email o videollamada.
Por supuesto, es una de nuestras especialidades. Desde el alta hasta la recategorización semestral, te acompañamos en todo el proceso.
Respondemos dentro de las 24 horas hábiles. Para urgentes por WhatsApp solemos responder mucho antes.
Escribinos por WhatsApp o completá el formulario. Hacemos una reunión inicial sin cargo para entender tu situación.
Depende del servicio. Algunos tienen abono mensual fijo y otros se cotizan por trabajo puntual. Te damos un presupuesto claro desde el inicio.
Sí. Analizamos tu situación, te explicamos las opciones de regularización y te acompañamos en el proceso de ponerte al día.
Con ambos. Desde autónomos y monotributistas hasta pymes y sociedades de diferentes tamaños.
Para nada. Nos encargamos de todo y te explicamos cada paso en lenguaje claro.
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Emprendedores
El error que está descapitalizando tu emprendimiento (y probablemente no lo estás viendo)

Llevamos varios años como contadores. Hemos visto los números de decenas de emprendedores, y hay un patrón que se repite casi sin excepción: No se pagan un sueldo. O lo pagan "cuando alcanza". O sacan plata de la caja para gastos personales. O pagan el supermercado con la tarjeta de la empresa porque "después lo arreglo". Spoiler: nunca lo arreglan.

Y ahí empieza el problema más silencioso y más caro del emprendimiento promedio.

El verdadero costo de mezclar finanzas

Cuando tu bolsillo y el del negocio son el mismo, pasan tres cosas al mismo tiempo:

  • No sabés si tu negocio es rentable. Si los gastos personales se mezclan con los operativos, los estados financieros mienten. Puede que creas que ganás, cuando en realidad estás consumiendo capital de trabajo.
  • Tomás decisiones con información equivocada. ¿Conviene contratar a alguien? ¿Subir precios? Sin números limpios, todas esas decisiones son adivinanzas disfrazadas de estrategia.
  • Te quedás sin respaldo. Si nunca definís cuánto te corresponde, terminás sin ahorro personal y sin reservas en el negocio.

Los errores que vemos una y otra vez

  • Usar una sola cuenta bancaria para todo.
  • No definir un sueldo fijo del dueño (aunque sea modesto).
  • Confundir la utilidad con el dinero disponible en caja.
  • Pagar gastos personales con tarjetas del negocio sin registrarlos.
  • Usar el negocio como cajero automático personal.

Cada uno parece pequeño. Juntos, son la receta para trabajar 5 años y no tener nada que mostrar.

Por qué pasa esto (no es por desorden)

La mayoría de emprendedores son gente inteligente y trabajadora. El negocio empezó pequeño y cuando facturás poco, parece innecesario complicarse con cuentas separadas. Pero el negocio crece, y los hábitos no.

Qué hacer en su lugar

  • Abrí cuentas bancarias separadas. No es burocracia. Es claridad mental.
  • Asignate un sueldo fijo, aunque sea pequeño. Es un costo real del negocio.
  • Llevá un registro mínimo de movimientos entre vos y la empresa. Aportes, retiros, reembolsos. Todo trazable.

El fondo del asunto

Tu emprendimiento no es tu bolsillo. Y tu bolsillo no es tu emprendimiento. Tratarlos como entidades distintas es lo que te permite saber si lo que hacés está funcionando, planificar tu vida personal con tranquilidad y hacer crecer el negocio sobre datos reales.

Los emprendimientos no quiebran solo por falta de ventas. Muchos quiebran por falta de claridad.

Ayudamos a emprendedores a poner orden en sus finanzas para que sepan, por fin, cuánto están ganando de verdad.

Impuestos
El dinero que creés que es tuyo (pero no lo es)

Cobrás un trabajo. Entra la plata a tu cuenta. Y por un momento, todo ese número es tuyo.

Spoiler: no lo es.

Una parte de ese dinero ya tiene dueño. Y no sos vos. Es del fisco, de tu monotributo, de Ingresos Brutos, del impuesto que toque según tu actividad. El problema es que esa plata no viene separada con un cartelito que diga "ojo, esto no lo toques". Llega toda junta, mezclada, indistinguible. Y ahí empieza el lío.

Una escena que seguro reconocés

Es martes. Te entra un pago lindo, de esos que dan ganas de festejar. Mirás el saldo y pensás "bárbaro, este mes la pego". Pagás unas cuentas que tenías atrasadas, te das un gusto que venías posponiendo, quizás invertís en algo para el negocio.

Todo bien. Todo lógico. Hasta que tres semanas después llega el vencimiento, o te toca la recategorización, o aparece el saldo de un impuesto que habías olvidado. Y ahí mirás la cuenta de nuevo. Y la plata no está.

No la perdiste. No te la robaron. Simplemente nunca fue del todo tuya, y la gastaste igual.

Por qué este error es tan común (y tan caro)

Acá no hay nada de irresponsabilidad ni de mala intención. Es pura mecánica mental: cuando ves el total en tu cuenta, tu cabeza lo registra como ingreso disponible. No distingue entre "esto es mío" y "esto es del fisco que todavía no vino a buscarlo".

El problema llega después, y casi siempre pasa una de dos cosas:

  • Pagás el impuesto con plata que tenías destinada a otra cosa, y te descalzás todo el mes corriendo de atrás.
  • No pagás, se acumula, y entrás en el círculo de intereses, recargos y deuda con el fisco que después cuesta el triple sacarse de encima.

La trampa particular del monotributo

Con el monotributo el engaño es todavía más fino. Tenés una cuota fija mensual que parece chiquita, controlada, predecible. Pero esa cuota no es el único costo fiscal de tu actividad.

  • Está la recategorización semestral, que puede subirte de escalón sin que te des cuenta.
  • Están otros tributos según dónde y cómo trabajes, como Ingresos Brutos.
  • Y está el riesgo de facturar de más y quedar fuera de régimen.

Qué hacer en su lugar

La solución es vieja, conocida y aburrida. Y funciona justamente por eso: separá antes de gastar.

  • Definí un porcentaje fijo de cada ingreso que va directo a un "fondo de impuestos". Ese dinero deja de existir para vos.
  • Separá apenas entra la plata, no a fin de mes. Lo que no separás al principio, desaparece.
  • Usá una cuenta aparte solo para esto, idealmente una que no veas todos los días.
  • Revisá tu situación cada semestre, sobre todo si venís facturando cerca del límite de tu categoría.

El fondo del asunto

Pagar impuestos no debería ser una emergencia mensual. No debería arruinarte un mes, ni obligarte a pedir prestado, ni quitarte el sueño cada vez que se acerca una fecha.

Debería ser algo que ya tenés resuelto, en silencio, desde el día en que cobraste. Porque al final, la diferencia entre el emprendedor que vive tranquilo y el que vive corriendo de atrás casi nunca es cuánto factura. Es si separó la plata a tiempo.

Si nunca tenés del todo claro cuánto guardar para impuestos, o si cada vencimiento te agarra desprevenido, podemos darte una mano. Te ayudamos a poner números concretos según tu actividad y tu categoría.

Finanzas personales
La importancia de las finanzas personales

Pensá en dos personas que ganan exactamente lo mismo. Mismo sueldo, misma ciudad, los mismos precios en la góndola, las mismas tarifas que aparecen cada mes.

A una le alcanza. Ahorra algo, tiene un colchoncito, duerme tranquila. La otra vive justa, llega raspando, y guardar un peso le parece ciencia ficción.

Mismo contexto. Mismos precios. Mismo ingreso. Y sin embargo, dos vidas completamente distintas.

Vamos a ser honestos

Sí, todo aumenta. Las tarifas, el súper, el alquiler, todo. No te vamos a salir con que "es todo cuestión de actitud". Sería faltarte el respeto. El contexto pesa. Pesa muchísimo.

Pero justamente porque afuera está tan difícil, lo poco que sí podés manejar pasa a valer oro. Cuando el viento viene de frente, el que tiene el barco ordenado igual avanza. El que lo tiene hecho un desastre, se da vuelta con la primera ola.

Algo que nos pasa a todos

Hay una cosa que hace la plata: cada vez que entra un poco más, el gasto se estira para ocuparla. Solito. Sin que vos lo decidas. Un mes un poquito mejor y, sin pensarlo, aparece la suscripción nueva, la salida extra, el gustito que la semana pasada te negabas.

Y el bolsillo se va acomodando a lo que entra. Siempre. Como el agua, que toma la forma del vaso sin preguntar. Por eso aparece esa sensación de que, ganes lo que ganes, terminás siempre en el mismo lugar.

"Cuando esté un poco mejor, me ordeno"

Es la frase que más escuchamos. Te lo decimos con cariño: no va a pasar. Si no tenés el hábito de ordenar con lo que entra hoy, no te va a brotar de la nada el día que entre más. Lo único que va a crecer es el gasto.

El orden no es un premio que cae cuando mejora la economía. Es un hábito. Y los hábitos se construyen ahora, con lo que tenés en la mano.

¿Qué es, en criollo, "ordenar las finanzas"?

No es vivir contando monedas ni privarte de todo. Ordenar es algo mucho más simple: es saber.

  • Saber cuánto entra de verdad. No "más o menos". El número real.
  • Saber en qué se te va. Los gastitos chicos y repetidos suelen pesar más que ese gasto grande que sí tenés fichado.
  • Decidir vos a dónde va tu plata, en vez de enterarte a fin de mes a dónde se fue.
  • Apartar algo apenas cobrás, aunque sea poco. Pagarte a vos primero.

Por dónde empezar

Si nunca hiciste esto, no te compliques. Un mes. Uno solo. Anotá todo lo que entra y todo lo que sale. Todo. Hasta el cafecito de la esquina.

No para retarte ni para que te sientas mal. Solo para mirar de frente lo que hoy no ves. Porque hay una sola verdad en todo esto: no se puede ordenar lo que no se ve.

En el fondo, es esto

La tranquilidad no aparece el día que la economía se acomode, ni el día que ganes esa cifra mágica que tenés en la cabeza. Aparece el día que agarrás las riendas de lo que ya tenés. Y a ese día podés llegar hoy mismo.

Si sentís que por más malabares que hacés nunca llegás, o si tenés las ganas de ordenarte pero no sabés por dónde agarrar, escribinos. Te acompañamos a poner tus números en orden y a empezar de a poquito a construir tu colchón.

Porque ordenar tu plata es el primer paso para crecer.